Días Laborales Parte 1

Días Laborales Parte 1

¿Han tenido un mal trabajo? ¿Cuánto fue lo mínimo que han durado? Les cuento mi experiencia de 3 días en 3 partes.
08 de Junio, 2017 | Por Saúl Hernández

Todo empezó una calurosa mañana de lunes, con una inesperada llamada para una entrevista laboral. La cita fue pactada para el siguiente día en las oficinas de dicha empresa, así que, como cualquiera hubiese hecho, se buscaron referencias de la dirección por medio del grandioso Google Maps.

El vecindario estaba bien, a secas, con sus fallos, pero sin nada tan descuidado como para que se pensara que mataban por los alrededores. La ubicación era un departamento de 3 pisos, bueno, planta baja, primer y segundo piso; sin embargo, tampoco se veía tan descuidado como para que alguien, yendo a una entrevista, desconfiara.

La entrevista empezaría a las 12 pm. La puntualidad hizo que estuviera en el lugar 15 minutos antes de la hora. Un poco nervioso, esperé unos minutos frente al lugar. El tiempo pasó más bien lento, como cuando uno espera a que el caldo empiece a hervir y el momento se hace incómodamente largo.

5 minutos antes ya estaba tocando a la puerta del inmueble dónde tuve que esperar otro par de minutos para que una mujer, de alrededor de 40 años. Al abrir la puerta, me preguntó si llegaba a la entrevista. Contesté afirmativamente y fui invitado a pasar al edificio. Cuando pasé el umbral de la puerta, vi la planta baja del inmueble, era un lugar espacioso, sin embargo, en ese momento sólo una motocicleta y un automóvil ocupaban el lugar. Mis indicaciones fueron subir al primer piso, para esperar a que el “Ingeniero” se desocupara. imagen
imagen Las escaleras, pequeñas e incomodas, eran un preludio para lo que me esperaba… Un anticuado primer piso. Frente a las escaleras quedaba el escritorio de la mujer que había bajado por mí, al parecer era la secretaria, ya que se acomodó en aquel lugar. A la derecha de las escaleras y frente a la secretaria existía un mueble desgastado que tenía la función de 4 cubículos, separados por una división de madera donde un cubículo estaba abarrotado de equipo de cómputo y una silla. Atrás de aquel cacharro se hallaba una pequeña cocina con trastes y diversos utensilios. Un gran ventanal abarcaba toda la pared frente a las escaleras, a pesar de ello no era suficiente para alumbrar bien el lugar. Se me informó que tomara asiento en una silla de esas de oficina, pero polvosa y descuidada.

Tras unos minutos de espera, un sujeto, de mi edad aproximadamente, bajó por las escaleras del segundo nivel e inmediatamente se me indicó que subiera a ver al “Ingeniero”. Al subir por el mismo tipo de escaleras, se encontraba el sujeto que sería mi jefe, sin saberlo, por dos días… No fue una muy buena primera impresión. Era un tipo alto, con cabello rizado hasta los hombros, con la barba recortada con un estilo peculiar, gordo y con cigarro en mano.

Mi entrevista no duró más de media hora, dónde el espécimen abordó lo que hacían en aquella “empresa”. Venden seguridad para coches de transporte de mercancía, candados, chapas electrónicas con un sistema de localización, no sonaba mal ya que necesitaba a un Ingeniero en Electrónica que diseñara PCB (¿Han visto las placas verdes de los aparatos eléctricos? Algo parecido a eso) en lo cual no me considero malo, hasta puedo decir que lo hago bien y rápido.

Aunque siempre había querido tener un trabajo de ese estilo, algo que dijo el director no me dejó tranquilo: “Desde hace 6 meses no hay dinero en la empresa… ¡Necesito vender!”. Esa fue una señal de alarma, que debí haber tenido en cuenta. Los minutos pasaban y seguía diciendo frases como: “No me interesa la electrónica”, “Aprendí electrónica en Youtube”, también contaba que al no le interesa trabajar, solamente gastar dinero. imagen Al final me logró convencer que trabajara con un sueldo miserable y sin prestaciones (no lo sabía en aquel momento) por varios factores, lo primordial... quería trabajar porque había estado desempleado y la oportunidad de desarrollar PCB’s es mi sueño.

En fin, al bajar nuevamente me informaron que me llamarían antes de su hora de salida para confirmarme si era aceptado en el recinto, lo cual hicieron. Me sentí emocionado y nervioso porque al fin podría trabajar en algo que siempre he querido...

Esperen la segunda parte pronto :D

ACTUALIZACIÓN: ¡Ya puedes encontrar la parte 2 y la parte 3 disponibles!

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