¿Qué hacer cuando no sé qué hacer? | Cuestiones espontáneas #02

¿Qué hacer cuando no sé qué hacer? | Cuestiones espontáneas #02

¿Qué hacemos cuando no sabemos qué hacer? Esta nueva entrega de Cuestiones Espontáneas busca adentrarse en un proceso de trabajo, donde por medio de pequeños avances podemos alcanzar un gran dominio sobre tareas que desconocemos totalmente.

Por Néstor García | 02 de Marzo, 2021


A lo largo de nuestra vida viviremos en diversos ambientes, como lo son nuestro hogar, la escuela o una oficina. Muchas veces tendremos que hacer tareas para colaborar, o para nuestro propio gusto, y todo parece estar bien hasta que repentinamente, tenemos como objetivo hacer algo que desconocemos por completo. La situación se complica si ninguna persona cercana tiene la menor idea, dejándonos en medio de la nada, con un trabajo por hacer, y más nerviosos que entusiasmados.

Les presentamos una nueva entrega de "Cuestiones espontáneas", donde las preguntas sin respuesta aparente y las interrogantes banales del día a día chocan, como hoy: ¿Qué hacer cuando no sé qué hacer?

Esta entrega está mayormente dirigida alrededor del desarrollo de proyectos personales, los cuales pueden incluir construir algo o armar una rutina acorde a lo que cada persona busca. Desde hace años he tratado de hacer varios proyectos de mi interés sin la menor idea de cómo hacerlos, y aunque muchos han fracasado, hay algunos otros que vieron la luz y unos cuantos que siguen en crecimiento continuo, como este mismo canal. Así que sin más, comencemos.

1. ¿Por qué quieres hacerlo?

Creo que es importante estar seguros de la razón por la que deseamos hacer una cosa en específico, especialmente cuando pensamos que hacerla, privará nuestra atención del resto de cientos de otras tareas disponibles. Por ejemplo, quizá busques aprender a programar porque quieres crear juegos pequeños que puedas compartir con tus amigos, encontrar más oportunidades para tu carrera laboral, o porque deseas ver tu visión plasmada en tu propio proyecto. El porqué puede ser tan grande o pequeño como puedas imaginar, pero recuerda ir paso a paso: no hay que correr cuando apenas comenzamos a gatear.

2. Empieza por algo pequeño

Recuerdo que hace varios años, me decía a mi mismo que podría realizar un gran juego si tan solo tuviese la oportunidad y el tiempo. En mi mente ya había forjado algo de conocimiento técnico al respecto, y aunque era algo realmente útil y valioso, sin la práctica necesaria, se convertía en un puñado de información. El reto estaba en nuevamente, comenzar por algo pequeño. El sitio de Power Items comenzó con apenas unas secciones: el inicio del portal y la lectura de notas. Cada entrada y video comienzan por una idea. Cada rutina comienza con una repetición. Una de las bondades de este proceso, y que es más aparente a largo plazo, es que te otorgará pequeñas victorias, necesarias para que emocionalmente sigas persistiendo en tu objetivo.

3. Sé humilde

En ocasiones podemos idealizar grandiosidades hasta cierto punto irracionales sobre lo que buscamos alcanzar con nuestros proyectos, lo cual puede desconectarnos de la realidad y hacer que nos veamos como una persona contra el mundo entero, o con aires de grandeza que, por consecuencia, harán de nuestra personalidad un repelente para muchas otras personas. Incluso si tu meta es ambiciosa, sé humilde con tu progreso y tu actitud con los demás.

4. Constancia

La constancia es un pilar indispensable: te ayudará a refinar y experimentar con tus técnicas, mientras haces pequeños avances sobre tu proyecto personal. Aunque puede ser cansado, el impacto es mayormente notorio varios días después en el largo plazo, cuando haces los deberes de tu proyecto de una manera casi mecánica, lo que te brinda un poco más de tiempo para mejorar en tus áreas de oportunidad e incluso, aprender algo nuevo.

5. Respira

Incluso si estás trabajando en algo que te encanta, esto no va a evitar que haya días en los que te sientas agotado o fastidiado. Lo que recomiendo para estas situaciones es tomar distancia del proyecto y darnos un respiro para abrir un espacio a las actividades recreativas o de relajación. Al regresar, busca recordar la razón por la que iniciaste, lo cual, con las energías que tendrás para entonces, podrán ayudarte a seguir adelante una vez más. No seas muy duro con tu persona y busca ver esto como una oportunidad para intentarlo una vez más, pues al final, reforzará tu tenacidad y determinación ante los problemas que encuentres en el camino.

6. Lleva un control de tu proyecto para evaluarlo

En general es una buena idea llevar un registro del progreso de tu proyecto, pues te ayudará a ver si estás realizando avances o quizá debas adoptar otra estrategia para abordarlo. Para una corredora, esto podría reflejarse en su resistencia, al medir el tiempo que puede recorrer 1 kilómetro en su primer día, y compararlo con sus resultados tras el primer mes y el primer trimestre.

Recientemente di con las hojas de Control de hábitos, las cuales me han ayudado bastante para tener una visión más amplia de mi progreso en algunos de mis proyectos y en el cuidado de mi salud, reconociendo ciertas lagunas donde necesito poner más atención. Si tienes oportunidad de usarlas, aprovéchalas, son una gran ayuda.

7. Alcanza una meta

Incluso si este plan está ideado para forjar un hábito cuando no tenemos idea de cómo hacerlo, es importante establecer pequeñas metas que nos ayuden a reafirmar nuestro avance, lo cual va de la mano con el punto 2 de esta entrada. Para alguien que quiere convertirse en un programador de juegos, podría ser crear un pequeño videojuego en 1 mes, con un solo nivel y un enemigo. Hace años, cuando recién implementaba buenos hábitos de ejercicio físico, me daba por bien servido con hacer 10 repeticiones de abdominales, sentadillas y lagartijas o push ups todos los días. Era algo que podía hacer y no me tomaba mucho tiempo. Aunque los primeros días fueron de muchísimo dolor, a largo plazo me han ayudado bastante, para que hoy en día pueda disfrutar de una mejor salud, en comparación con aquel entonces.

8. ¡Celebra por tu nueva rutina!

Tras muchos días practicando, habrás logrado forjar un nuevo hábito; ¿recuerdas que no tenías ni idea de cómo hacer lo que hoy haces con gran facilidad? Eventualmente mejorarás con la acumulación de tu práctica, así que a partir de aquí se trata mayormente de mantener el equilibrio e ir por desafíos más grandes, de tal manera que puedas enfrentarte a muchas situaciones que te den un panorama más amplio sobre tu persona y tus puntos de reforzamiento, así como nuevos horizontes que desees descubrir.

Recientemente he estado leyendo un par de libros como Hábitos Atómicos para mejorar un poco la forma en la que llevo mis proyectos, así que si tuviste oportunidad de leerlo previamente, podrás notar que James Clear fue una gran influencia para esta entrada. Si no lo has leído pero te interesa conocer más sobre este tema, este libro puede serte muy útil.

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