Reflexión de medianoche: El amor es complicado

Reflexión de medianoche: El amor es complicado

No, este video no es una queja sobre el día de San Valentín o el amor como tal. Es una pequeña reflexión sobre la importancia que esta poderosa emoción trae no sólo en este día, sino durante toda nuestra vida, así como ciertos puntos que me parece importante recordar para no despegarnos de la realidad.

Por Néstor García | 14 de Febrero, 2021


Power Items me brinda no sólo un lugar para poder expresarme: desde su concepción, también he buscado que se vuelva una fuente de desafíos personales, incluso si puede llegar a ser incómodo en ocasiones, en parte por el trabajo que conlleva, en parte por ciertos temas a abordar. No trato con frecuencia el tema del amor como tal, así que pensé que hoy sería un buen día para hablar de esta emoción que puede abarcar una parte considerable de nuestra vida, coincidiendo específicamente con la fecha.

Hoy en día, recuerdo las grandes cantidades de tiempo que este rango de emociones y sensaciones tomó durante mi etapa como estudiante, especialmente en el bachillerato y la universidad; no por tener una relación, nada de eso, sino el hecho de anhelar estar en una, o por el malestar que me provocaba no estar con aquella persona que hubiese deseado encontrarme en aquellos momentos. Cuando uno es adolescente, piensa muchísimo en ese tema; al menos, hablando desde mi experiencia, hasta el punto de idealizarlo, como si tuviésemos una venda en los ojos.

Romeo y Julieta, una de las obras de literatura más relevantes aún en nuestros tiempos, sigue siendo vista como símbolo de lo que el amor eterno es capaz de hacer cuando trata de detenerse, contrario a otro punto de vista, quizá no tan romántico, pero sí más asentado en la realidad: una advertencia sobre las consecuencias negativas que dicha emoción puede provocar en las personas, destruyendo todo a su paso, si sólo se escucha a la emoción y se descarta la razón.

La vida en pareja es complicada. El amor es complicado. Quien cree que estar con una persona resolverá todos sus problemas o la ayudará a ser finalmente feliz, se está preparando para una lluvia de decepciones y problemas innecesarios. Sé que muchas historias, películas, canciones e imágenes allá afuera están en contra de esta idea, pues uno de sus principales lemas es que "todo va a estar bien".

"Un día saldrás al balcón del hotel, tomarás una fotografía al paisaje y la mandarás al grupo familiar, entrarás de nuevo a la recámara, despertarás al amor de tu vida y bajarán a desayunar para empezar la aventura en aquel lugar que soñaban visitar y todo va a estar bien." ¿Te suena conocido este texto? Me gustaría decir que es común verlo conforme se acercan las fechas del día del amor y la amistad, pero la verdad es que me encuentro con él cada par de meses, en alguna red social.

Recordando las palabras de Holly Flax en The Office:
Vamos a estar muy bien. ¿Sabes que cuando dices algo una y otra vez comienza a sonar raro? Todo va a estar bien… estar bien… estar bien… estar bien…



En muchas ocasiones, entre mi círculo de amistades cercano, solía tener conversaciones muy serias sobre diversos temas, que se combinaban con otras cosas un tanto banales, y siendo sincero, me encantaban esos momentos y los extraño. No es que hayan desaparecido hoy en día, pero la distancia complica mucho las cosas al momento de hablar de ciertos tópicos. Hace años, en varias conversaciones salía la pregunta: ¿por qué quieres tener una pareja? Las preguntas no siempre tenían razón de ser, y en ocasiones surgían de forma hipotética, invitando a que cualquiera pudiese responder sinceramente para sí.

Intentaré responder esta pregunta en unos minutos, pero antes de llegar ahí, hay que aclarar algo: si está en tus planes encontrar una pareja romántica,  es pertinente recordar, entre otras cosas, que:

1) No existe la pareja perfecta.
2) No todo es dicha y felicidad con alguien a tu lado.
3) No deberías sacrificar tu persona ni tu dignidad por una pareja.

No existe la pareja perfecta.

Sé que muchos lugares hablan sobre el amor a primera vista, tan mítico que sólo pocos han experimentado en su vida (que me parece más atracción a primera vista), y creo que las cosas no son así; no vas a encontrar a tu pareja perfecta así como así. Puede que hayan conversado sobre sus gustos, la última película del verano, o aquél increíble concierto al que asistieron; es importante, sin duda, ¿pero qué sabemos de los gustos, sus valores, del comportamiento o las prioridades de la otra persona? Incluso Frozen abordó esta perspectiva hace años, y hago una paráfrasis de la misma, "No puedes enamorarte de alguien que acabas de conocer". La persona perfecta para ti no va a llegar, se tiene que forjar parcialmente, más aún en los momentos más difíciles que tendrán que enfrentar, cuando su atención, valores, consciencia, disciplina, cuidado y pequeños sacrificios surjan, dentro y fuera de la rutina que vivan; momentos que no vives del todo, o del mismo modo cuando estás por tu cuenta.

No todo es dicha y felicidad con alguien a tu lado.

Las imágenes y películas rara vez ahondan en el "y vivieron felices para siempre". No es que necesariamente vayas a encontrar problemas con tu pareja en específico, pero inevitablemente enfrentarán dilemas que van a poner a prueba el lazo que han forjado. Quizá es un factor externo a ambos, pero por el que sólo ustedes son responsables. Si las respuestas a esas interrogantes fuesen sencillas, probablemente no habría tantas obras hablando al respecto. Si quieres escuchar mi consejo, primero creo que vale la pena que te des unos minutos para pensar por tu propia cuenta: ¿Hay una solución aquí que no he visto? ¿La situación se está complicando mucho? ¿Me estoy sintiendo cómodo con esto? ¿Puedo ceder en cierto aspecto, por mi propia voluntad, para mejorar la situación? ¿Hay algo que deba mejorar conmigo? Después, viene una parte aún más difícil: hablar. Aquí es cuando realmente te das cuenta de que no puedes vivir una vida en pareja llevando puestos siempre unos lentes color de rosa; haciendo alusión a las palabras entre Wanda y BoJack Horseman antes de su inminente quiebre:

Sabes, es gracioso. Cuando miras a alguien a través de lentes color de rosa, todas las señales rojas (de alerta) sólo se ven como señales.




No deberías sacrificar tu persona ni tu dignidad.

El último punto sobre el que quiero charlar por hoy: creo que es un poco más delicado de lo que parece. Los sacrificios van a ser necesarios en una relación de pareja, pero en general deberían ser porque tú lo deseas así, sin pisotear tu autoestima, tus valores o tu integridad física o emocional.

Este punto me parece delicado exactamente porque cada persona determina hasta qué punto es suficiente, pero con todas las sensaciones que en ocasiones embriagan nuestro mejor juicio, puede ser difícil tomar una decisión racional.

Una vez exista violencia en la relación, la respuesta inmediata es terminar. En otros aspectos, donde tenemos un espacio para maniobrar, la comunicación y la paciencia me parecen herramientas útiles, aunque no por eso significa que las cosas irán por buen camino y es algo que tenemos que recordar. Las cosas no siempre van bien, pero mantener tu dignidad y no pisotear tus valores (y por consecuencia, la persona que eres), puede ayudar a largo plazo, incluso si no es aparente cuando el dolor llega en ciertos momentos. La paciencia es una gran aliada que en ocasiones pasa desapercibida en nuestras vidas.

Y sin embargo, a pesar de lo complicado que pueda ser abordar todas estas situaciones y emociones, una vez estés con alguien con quien llevas una relación sólida, lo complicado, en muchas ocasiones, deja de serlo.

Y bien, ¿Por qué quisiera tener una pareja?

Personalmente, no es algo que busco de forma constante, y en la actualidad no he dedicado mucho tiempo a pensar en ello; haciendo a un lado el hecho de que seguimos en medio de la enfermedad mundial conocida por todos, he estado un poco ocupado conmigo mismo y doy gracias por esa oportunidad. Lo sé, no es la respuesta más interesante que podrías esperar, pero desde hace unos años busco que mis relaciones se den de una forma más orgánica, conociendo a las personas. Cuando quiera encontrar una pareja, será para forjar una conexión genuina con ella y hacer de nuestras vidas una experiencia mejor para ambos. Creo que es importante que exista una relación previa que pueda crecer, donde la honestidad y el respeto son pilares fundamentales. He dejado de obsesionarme con el tema y aunque en ocasiones me llego a sentir solo o pienso varios días al respecto, estoy contento haciendo las cosas que me gustan; no creo que mucho de mi rutina hoy en día cambie si estoy con alguien, porque creo que en todas las parejas saludables se forma un circuito de apoyo para seguir mejorando y compartiendo aquello que los unió en primer lugar. Si uno cambiase radicalmente, ¿Qué tan maleable sería nuestra vida al colocar como pilar principal a alguien más y no a nuestra persona? ¿Qué dice eso sobre nosotros, si tan sólo nos adaptamos para complacer a otra persona?

Pero bien, es hora de terminar. Si festejas este día, hazlo con plenitud. Sí, sabemos que estas fechas son propensas a vendernos cosas para obsequiar como si no hubiese mañana, pero recuerda: si hay algo sobre lo que tienes pleno control, es sobre tus emociones y sentimientos hacia aquella persona tan especial en tu vida, no sólo el 14 de febrero, sino todos los días que decidan estar juntos, y no sólo a través de objetos y obsequios, sino también con los pequeños momentos y sacrificios que hacen uno por el otro.

Sí quizá estás un poco decaído por no estar con ese alguien especial este día, te entiendo: es normal sentirse así en ocasiones, y desde aquí deseo que puedas forjar la conexión que tanto anhelas, contigo mismo y con aquella persona especial. Requiere trabajo, pero creo que el bienestar de uno mismo y aquellos que nos rodean es la mejor razón para seguir esforzándose.

Sea cual sea tu caso: Exprésate honestamente, y de corazón.

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