Dark Waters: El precio de la verdad

Dark Waters: El precio de la verdad

Dramatizando el caso real de Robert Bilott contra la corporación química DuPont, después de que contaminaran un pueblo con una variedad de químicos mortales para la salud, Dark Waters es un thriller que te mantendrá en el filo de tu asiento; te presentamos aquí nuestra crítica.

Por Néstor García | 12 de Diciembre, 2020


El precio de la verdad (Dark Waters) es una película thriller protagonizada por Mark Ruffalo (Avengers: Infinity War), Anne Hathaway (The Devil Wears Prada, Interestellar), Bill Camp (Birdman) y Tim Robbins (Jacob’s Ladder). La cinta aborda el caso de Robert Bilott contra el corporativo DuPont, remontándonos hasta 1998 y avanzando hasta la actualidad.

Dark Waters: El precio de la verdad - Power Items

La historia, gira alrededor de la empresa DuPont, dedicada a la rama química, y como, en su desarrollo e investigación de productos relacionados con el teflón, provocaron negligentemente la muerte y enfermedad de una gran cantidad de personas, flora y fauna, a lo largo de los años. Considerando que la cinta está inspirada en hechos reales, esto de inmediato me alarmó, más aún al estar totalmente desinformado de esta situación.

Robert Bilott (Mark Ruffalo) conoce al granjero Wilbur Tennant (Bill Camp), quien le pide investigar la razón de la muerte de una gran parte de su ganado; Tennant conecta esta situación con DuPont, pues es testigo de malformaciones desconocidas en los animales de su granja, su comportamiento errático, o formaciones de rocas que presentan una claridad anormal.

Dark Waters: El precio de la verdad - Power Items

Bilott, tras recibir un reporte donde se explica que no hay nada anormal con varios residuos que fueron desechados en la cercanía, sospecha que los químicos que han infectado la reserva de agua no se encuentran regulados por una agencia ambiental, razón por la que no han sido encontrados.

Poco a poco, y con mucha paciencia, Robert da con varias referencias a un componente denominado PFOA, el cual está fuera del mapa público. Eventualmente conocerá que dicho químico es usado en la fabricación de teflón para, entre muchas otras cosas, freidoras y sartenes. Así, descubrirá que DuPont ha hecho pruebas de los efectos de tal químico en las personas, siendo capaz de desarrollar cáncer y alteraciones de nacimiento; estos resultados, sin embargo, fueron ocultados al público. El PFOA es un químico eterno, lo cual significa que no dejan nuestro cuerpo y se acumulan lentamente en nuestro sistema; consumirlo por medio de un vaso de agua, repitiendo esta acción año tras año, debe tener efectos devastadores en nuestro organismo.

Dark Waters: El precio de la verdad - Power Items

Es entonces que Bilott buscará por todos los medios posibles que DuPont acepte completa responsabilidad sobre las consecuencias de sus acciones sobre la población, pues lo que está en juego va más allá de un caso aislado: muchas personas sufrirán las consecuencias tarde o temprano de la negligencia de la empresa, quien, al haber logrado ventas millonarias con su tecnología, ha decidido guardar en secreto los cuestionables resultados de sus experimentos y productos.

Sin ir más allá con el argumento de la cinta, esta película presenta una trama que es capaz de engancharte inmediatamente por estar inspirada en un caso real y la construcción narrativa de la obra. El dramatismo que presenta causa tensión en el espectador, y afortunadamente tiene picos espaciados para brindarnos pequeños espacios para respirar.

Dark Waters: El precio de la verdad - Power Items

La película también presenta una atmósfera fría a lo largo de muchas de las tomas que nos muestra. Yendo de la mano con la temática que trata la película, es un detalle que me encantó y me invitó a adentrarme inmediatamente en el escenario. Las actuaciones de todo el elenco son excelentes, además de contar con pequeñas actuaciones de las personas involucradas en este caso.

Me gustaría decir que, con una sinópsis tan oscura como esta, uno desea que las cosas mejoren y por supuesto, todo termine con un final feliz; sin embargo, esta es la vida real. La disputa legal de 3500 casos seguía en 2015, momento en el que DuPont asignó una cantidad multimillonaria para arreglar todos estos casos y cerrar ese capítulo de su historia.

En un tono más reflexivo sobre los hechos que dieron lugar a la cinta, creo que es un correcto planteamiento crítico sobre la falta de moral que la empresa dejó pasar a cambio de continuar con sus ganancias millonarias, encontrando beneficios únicamente para sí mismos.

Dark Waters: El precio de la verdad - Power Items

Al parecer el CEO de DuPont, Marc Doyle, a la par de ejecutivos e inversionistas de la empresa, discutieron en pláticas internas que DuPont se había construido con la intención de ser el "villano" de la película. Personalmente no me parece así: la compañía es retratada como un organismo privado falto de cualquier tipo de moral, donde el lucro propio es más importante que la vida de un pequeño grupo de personas.

Mientras que en el cine comercial usualmente encontramos supervillanos en cintas de acción, estas declaraciones me provocan repulsión, pues tal parece que la empresa misma se ve como una entidad pura que tan sólo busca hacer más sencilla la vida de sus consumidores.

Es imposible negar que tal empresa ha creado un impacto positivo en muchas personas, por medio de empleos o productos, pero es hipócrita pensar que son sólo una fuerza de bien, especialmente cuando trataron con ojos cerrados un caso tan delicado como este. "El precio de la verdad" ciertamente tiene toques que le dan dramatismo a la historia para hacerla más atractiva a un nivel comercial, pero esto no cambia en lo absoluto la negligencia y la falta de tacto que el corporativo químico asumió en la realidad.

Dark Waters: El precio de la verdad - Power Items

Dark Waters es una recomendación total, por lo que si tienes oportunidad de verla, aprovéchala y sumérgete en ella por sus poco más de 2 horas de duración. Más que presentar una experiencia entretenida del mundo del cine, la cinta provocará un diálogo más que necesario, en donde nos recuerda que incluso los grandes corporativos deben ser evaluados constantemente por expertos y el público en general para mantener sus altos estándares de calidad, pues podemos ver que son capaces de perder su guía ética y moral si continúan en la búsqueda implacable de una mayor rentabilidad, sin importar las consecuencias y las personas afectadas en su camino.

Comentarios sobre la entrada

Cargando