Analizando tres obras de Dostoyevski

Analizando tres obras de Dostoyevski

En esta ocasión analizamos 3 cuentos del notable escritor Fiódor Dostoyevski, donde su análisis de la psicología y emociones humanas sale a relucir en cada relato: 'El sueño de un hombre ridículo', 'Bobok' y 'La sumisa'.
17 de Mayo, 2018 | Por Néstor García


"Soy un hombre ridículo."

Hace un tiempo, tuve la oportunidad de leer una breve recopilación con tres cuentos escritos por el reconocido autor ruso, Fiódor Dostoyevski: El sueño de un hombre ridículo, Bobok y La sumisa. Traducidos al español por Natalia Dvórkina, estos pequeños cuentos muestran el gran trabajo que el escritor pudo realizar en esta división de las obras escritas, más allá de sus novelas.

Mi primer acercamiento con el trabajo de este escritor fue gracias a su aclamada novela, Crimen y Castigo; mi interés en ésta surgió al conocer que Silent Hill 2, uno de mis videojuegos predilectos de todos los tiempos, tomo como una fuente de inspiración esta particular obra.

Tras unos cuantos capitulos, comprendí muchos de los dilemas morales que se presentaban en aquella entrega de Silent Hill. Tras terminar la lectura del libro, pude considerar este libro como una de las mejores lecturas que he tenido el honor de leer, junto a títulos como Nada, Casi el paraíso, El hombre en busca de sentido y Misery, por mencionar algunos.

Finalmente opté por leer un poco más del espléndido trabajo que el autor compartió con el mundo. Recuerdo que hace unos años, mientras leía una grandiosa reseña sobre Breaking Bad, que desgraciadamente ya no se encuentra en línea, en su contenido encontré algunas de las palabras de Dostoyevski, entonces lo decidí: "quiero leer el sueño de un hombre ridículo".

"... Tan pronto se extinguiera mi conciencia, enseguida se desvanecería todo el mundo, como un fantasma, como un atributo propio sólo de mi conciencia, y dejaría de existir, puesto que posiblemente todo este mundo y toda esta gente no eran otra cosa más que yo mismo."

'El sueño de un hombre ridículo' nos transporta a la mente de lo que podría considerar, un hombre con una doctrina filosófica correspondiente a un nihilismo existencial; esto es, que la vida no tiene un significado, valor o propósito. Al contemplar esto, un día reflexiona sobre cómo vivir no tiene un verdadero sentido, y que despegarse de la vida que posee daría fin al mundo como él lo conoce. Nada realmente asegura que este mundo no esté conectado a él y únicamente a él, otorgando a su visión, más allá de una capa de egoísmo, un verdadero cuestionamiento sobre lo que puede ocurrir una vez que se abandona la vida.

Pero, ¿qué sucedería si ahora él estuviera en control de otorgarle un sentido a un nuevo mundo? ¿De vivir en un lugar donde la felicidad reine por siempre? Presenciamos la posibilidad de llegar a un "paraíso", conviviendo con personas, animales, con un entorno lleno de energía, pensando así que la vida después de la vida, es lo más puro e inocente que podríamos imaginar.

El cuento nos muestra lo mejor y lo peor que podemos llegar a ser y cometer como personas, y brinda un retrato del protagonista como una fuente de corrupción, otorgando una mayor profundidad al papel que toma en su vida diaria: ¿realmente su decisión fue acertada? ¿Sería él capaz de hacer algo mejor en otro mundo, totalmente "puro"?

"La conciencia de la vida está por encima de la vida, el conocimiento de las leyes de la felicidad está por encima de la felicidad…"

El relato presenta el dilema dar más importancia a tratar de entender y comprender la vida, más allá del simple principio de vivir. Cuando se contraponen los conflictos que esta búsqueda de sentido genera (ya que cada entidad puede lidiar con esto de una manera distinta, capaz incluso de desatar guerras y muertes), volvemos al principio básico, que ya hemos escuchado repetidas veces hasta el cansancio, y que sin importar cuánto tiempo pase, parece no podemos aceptar y adoptar en nuestra vida.



'Bobok', el segundo cuento de esta recopilación, es un ¿delirio? ¿o un sueño delirante?, presentando a Iván Iványch, como protagonista.

"Por supuesto, es estúpido asombrarse de todo, mientras que no asombrarse ante nada queda mucho mejor y por alguna razón está considerado de buen tono. Pero dudo que realmente sea así."

En la búsqueda de una distracción, Iván termina en un funeral. La historia se desarrolla en un cementerio, donde terminaría por ser un escucha en asuntos fuera de su persona: una discusión de muerte por la inhibición de la vergüenza, en un plano donde esto ya ni siquiera podría considerarse importante.

"En mi opinión, no asombrarse por nada es mucho más estúpido que asombrarse por todo. Es más: no asombrarse ante nada es casi lo mismo que no respetar nada. Además, una persona estúpida tampoco es capaz de respetar."

Este cuento es ingenioso al plantear la posibilidad de "vivir" de una forma desprovistos de vergüenza: es una sátira que se desarrolla en una situación absurda: ¿Por qué alguien se sentiría avergonzado una vez que la vida ha terminado? ¿Por sus acciones, quizá? ¿Su pensamiento, su forma de actuar? ¿Realmente hay un fin para la vida, especialmente cuando nuestra esencia puede mantenerse con alguien más? ¿Cuántas veces hay que vivir para, finalmente, vivir de una forma honesta, sin vergüenza por lo que, nuestro recuerdo, hizo en el pasado? ¿Cuántas veces hay que vivir para finalmente aceptar nuestro ser y perdonarnos?

"... Esto debe de significar que incluso él, todavía alberga una chispa apenas notable de vida…"



Finalmente, 'La sumisa' es un relato trágico que nos muestra, desde el recurso narrativo en primera persona, la vida de un prestamista y su relación con una mujer, quien se convertiría en su futura esposa.

"... Mientras ella todavía esté aquí, todo estará bien: cada minuto me acerco y la miro; pero cuando se la lleven mañana… ¿qué haré yo solo?"

Este cuento presenta un cambio dentro de la mente de sus dos protagonistas. El prestamista es presentado, en sus propias palabras, como "el más generoso de los hombres". Por esta razón, y siguiendo su lógica, cree que es merecedor de todo el amor que su futura esposa le tendría que brindar. ¿Pero tiene razones para siquiera poder pensar esto? De cierto modo, el relato nos presenta a un hombre ensimismado, que rara vez cuestiona su actuar, al menos, en un inicio, pero que se cree digno y merecedor de lo mejor que este mundo puede ofrecerle.

"En todo esto hubo algo que no supe hacer. Pero basta, basta. ¿Y a quién tengo que pedir perdón ahora? Se acabó, pues, se acabó. ¡Ten ánimo, hombre, y sé orgulloso! Tú no tienes la culpa…"

Todos estos comportamientos lo alejan del sentimiento de empatía que, como lector, puedes llegar a sentir en determinado momento por un personaje. Posteriormente, un evento detonaría un fuerte cambio en la historia: quizá puedo describirlo como una falta de confianza recíproca por admitir errores, optando por un refugio o una salida más sencilla.

El tema del olvido y el desinterés será prominente en el cuento; después de graves problemas, silencios que transmiten más que mil palabras, y después de una pérdida de confianza total, el único paso restante simplemente espera, paciente, tomando un lento y angustioso tiempo, preparándose para una dolorosa partida anunciada a los cuatro vientos: una desgracia para todos alrededor.

Espero que puedas leer esta pequeña antología: ten por seguro que estos breves cuentos te llenarán de preguntas y pensamientos que bien valdrán tu tiempo, te invitarán a una profunda reflexión, y por supuesto, dejarán contigo tres historias magníficas.
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