Nuestra experiencia en el Global Spirit Tour de Depeche Mode

Nuestra experiencia en el Global Spirit Tour de Depeche Mode

La banda británica Depeche Mode ofreció dos conciertos en la Ciudad de México, como parte de la gira Global Spirit Tour, y aquí les presentamos una pequeña anécdota de nuestra experiencia en el espectáculo presentado el pasado martes 13 de marzo.
15 de Marzo, 2018 | Por Néstor García


Hace un año, Depeche Mode realizó el anuncio de su nueva gira, actualmente en curso, conocida como 'Global Spirit Tour', donde se incluía una presentación para el día 11 de marzo del 2018 en la Ciudad de México. El día de la preventa llegó, y junto a Moisés (miembro del equipo en Power Items, puedes leer su reseña de Black Panther aquí), decidimos conseguir un par de boletos, resultando en una búsqueda infructuosa. Los únicos lugares restantes tenían precios bastante elevados para nosotros, por lo que desistimos de conseguirlos. Días después, se abriría una nueva fecha de presentación para la agrupación, y en esta ocasión pudimos adquirir boletos más accesibles para el día martes 13 de marzo del 2018. Sólo quedaba esperar el momento…

Y finalmente, después de varios meses, el día llegó: el martes pasado nos encontrábamos en camino hacia el Foro Sol hacia las 6:00 P.M. Llegamos sin mayor contratiempo, esperando que el concierto de ese día fuese un grandioso evento.

A diferencia de muchas otras personas, no suelo asistir a este tipo de eventos: de hecho, este fue el primer concierto que he tenido la oportunidad de presenciar. En parte, se debe a que mi interés suele ser muy bajo, y a los precios que manejan (aunque por otro lado, los videojuegos que en ocasiones adquiero…). La magnitud que esta presentación tendría para mi fue lo que finalmente me hizo decidir por asistir al concierto.

No soy gran conocedor de la banda. No conozco los nombres ni las letras de todas sus canciones. No conozco muchos detalles sobre ellos, ni de los conciertos que han realizado. Pero me encanta la obra musical de la agrupación. Desde Personal Jesus, canción gracias a la cual reconocí a la banda, he sentido un gran afecto por su trabajo musical, y disfruto mucho de sus canciones y las emociones que logran provocar.

Eran las 8:30 P.M., y nos encontrábamos con un amigo en las cercanías de la entrada del Foro Sol, en la espera de encontrarnos con una amiga más y finalmente entrar. Sin embargo, al parecer se cruzaron las indicaciones, y tuvimos que apresurarnos a entrar al recinto. Cuando estábamos cerca de acceder, y con una masa de personas por delante, 'Going Backwards' comenzó a sonar. Había que apresurarse: el concierto ya había iniciado. La simple acción de correr con este grandioso tema de fondo, tan potente y lleno de fuerza como no pude haber imaginado, gracias a su gran ritmo y el sentido de urgencia y reflexión de su letra, auguraba un gran concierto. Finalmente llegamos a nuestros lugares para presenciar por primera vez a la agrupación, donde Dave Gahan, Martin Gore y Andy Fletcher y el resto del equipo darían todo de sí mismos en el escenario, creando un espectáculo impresionante.

Desde un día atrás, escuché algunos de los posibles temas que serían presentados en el concierto, y digo algunos porque en varios momentos repetí algunas canciones una y otra vez, haciendo que no pudiera escuchar toda la setlist tentativa. Es curioso, pero esto dio lugar a que escuchara un par de sus canciones en vivo sin conocerlas de antemano. Fue una sensación muy especial escuchar temas como In Your Room de este modo: entre el espectáculo que la banda ofrecía, las escenas que las pantallas mostraban, y la energía sin fin que el público desprendía, todo se unía en una escena increíble.

Llegó el momento de Enjoy The silence: personalmente, esta parte fue la cumbre del concierto. Fue maravilloso poder presenciar este tema en vivo, cantando esta singular pieza como si la hubiese escuchado días antes, siendo uno de los pocos temas que pude recordar con claridad. Aunque la letra no sea difícil, este tema es particularmente entrañable para mi, y un par de lágrimas brotaron durante este especial momento.

Los temas cantados por Martin Gore fueron parte de los momentos más emotivos de la noche, con una interpretación bellísima y rodeada de mucha fuerza: mención especial para Home y Somebody. Cada ocasión que estuvo en el micrófono, la energía del público se contenía y la atención se centraba en presenciar su magnífico trabajo en el escenario. Con Dave Gahan al frente, la energía se hacía presente, y en cuestión de segundos todo el público se encontraba en movimiento, cantando o bailando al ritmo de la melodía en curso.

Personal Jesus cerraría con broche de oro esta noche particular: ¿qué otra manera de terminar un concierto de Depeche Mode? Una canción que unió a generaciones de personas, compartida por más de sesenta mil personas por un breve instante, fue suficiente para llenar de energía a todo el público presente. Compartimos una canción por unos minutos, tan increíbles que espero, puedan perdurar en la mente de los asistentes de este magnífico evento.

Este concierto es ahora un grato recuerdo de un evento espectacular, de principio a fin, con una banda que dio todo de sí para presentar un trabajo impecable al público presente y que lo consiguió con un resultado muy emotivo y sensacional. La espera valió cada segundo.

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