Reflexión de media noche: ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

Reflexión de media noche: ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

Una nueva reflexión de media noche, quizá llena de muchos puntos obvios, pero que queremos recordar en esta especial noche: dedicamos un poco de tiempo a pensar y divagar sobre uno de entre millones de pensamientos, sobre lo que es el amor.
14 de Febrero, 2018 | Por Néstor García


Inspirado por el título de una pequeña recopilación de historias cortas escrita por Raymond Carver, y habiendo escuchado esta frase por primera ocasión en Birdman, decidí que esta reflexión de media noche sería dedicada al amor: sentimiento, tema, objeto o persona, atribuible a millones de entidades, con diversas formas para cada uno de nosotros. Toma esta pequeña nota como una pequeña experiencia entre millones más; con suerte podrá servirte de algo, incluso si es como una simple lectura.

Conforme se acerca el día, la ola de mensajes románticos, de amor y desamor, se hace presente con una fuerza descomunal. Desde las clásicas imágenes con mil y una etiquetas, videos en espera a San Valentín, y por supuesto, los memes que se burlan de la soltería de algunos de nosotros, de autos asfixiados por etiquetas a más no poder, o el clásico primer rechazo del día. Este pequeño ritual permanecerá por muchos años más, y a pesar del continuo discurso sobre cómo es que el consumismo se convierte en el motor principal de este día, creo que también es bueno mencionar que varias parejas han comenzado, renovado o salvado en este día, una gran unión que logrará perdurar ante el tiempo, ya sean días o años, con un sentimiento sincero; si quieres pensar en algo más, varias familias han conseguido un sustento gracias a este día también. Mientras no caigamos en alguno de los extremos, la fecha puede traer momentos verdaderamente memorables.

¿Pero qué hay de la parte emocional en otros casos? Desgraciadamente, y aunque en ocasiones no pareciera así, somos capaces de sufrir una tristeza profunda que puede desembocar en todo tipo de caminos.

He expuesto mi punto de vista sobre este sentimiento en algunas ocasiones, pero con otros enfoques: amor por obras nacidas desde la imaginación, por la labor que haces, por tus amigos y familia (ambos parte de una misma forma, a final de cuentas), y por supuesto, el indispensable amor propio, capaz de ayudarnos a ser mejores con cada día que pasa.

En esta pequeña reflexión quiero escribir sobre el amor sentimental, el amor de pareja. Podría decir que realmente mi experiencia en este ámbito se limita a ciertos momentos, donde he cometido aciertos y errores, bastantes errores siendo muy sincero. En el pasado no fui una buena pareja: celoso, pocas veces hacía que mi voz se escuchara, y con una falta de autoestima considerable, puntos de los cuales yo era el único responsable. En ocasiones es más fácil culpar a otra parte por esto, pero no será este el caso. Fueron mis errores, incluso si no me parecieron tales en su momento. Duele admitirlo a veces, pero espero que esto me impulse a mejorar en el futuro. Estamos en constante cambio, y aprendemos de cada situación.

Años atrás, sólo pensar en la fecha me causaba un pánico tremendo. "Es que no tengo novia, voy a estar solo." Algunos amigos parecían afectados fuertemente por esto en su particular situación, algunos otros se preparaban para traer un obsequio inolvidable a sus parejas, y otros más, la minoría, solían no dedicar mucho tiempo a pensar en esto y preferían continuar como lo que era, un día más. Sin embargo, la presión siempre existía: ya sea en la escuela, el trabajo o cualquier otro lugar, puedes llegar y observar varios obsequios preparados con un gran amor, empeño y dedicación. En momentos más difíciles, verías el espacio vacío de lo que solía ser un tierno oso de peluche. La presión para "celebrar" este día es demasiado fuerte. La incomodidad que en ocasiones nos hace sentir es basta: sólo entrar a Facebook, y encontraremos mil y un eventos para aborrecer el día. ¿Por qué? Porque no vivimos el "y vivieron muy felices para siempre". Porque no tenemos una pareja con quien compartir este día, EL día. Porque no estamos "viviendo el sueño" de cuento de hadas.

No importa cuánto tiempo pase, el amor idealizado sigue vigente: se nos presenta en los medios como la clásica pareja que lucha frente a sus problemas (pelean uno con el otro siempre) y que sin importar esto, siempre vuelven. Te das cuenta de lo tóxico que esto resulta para ambas partes: este tipo de relación es terriblemente inestable. ¿Cómo podrías estar peleando todo el tiempo y sobre tantas cosas con la persona que decidiste compartir tu vida? ¿Cómo es posible que existan tantas fricciones entre ambos? Pero podemos luchar contra esto, podemos solucionarlo, ¿no? ¡Podemos dejar todos nuestros hobbies y sacrificar muchas de las cosas que nos gustan para estar juntos y vivir felices por siempre! No importa dejar todas las personas o las actividades amadas a un lado, el amor por esa persona tan especial es tal que estamos dispuesto a borrar completamente la esencia de nuestra persona, a moldearnos y ser aquello que busca la pareja, estando de acuerdo con todo lo que diga, y asimilando todos y cada uno de sus gustos. ¡No habrá discusiones ni problemas por la eternidad de esta unión! ¡El amor es todo lo que necesitamos!

Terriblemente mal. He aprendido que la química y compatibilidad entre las personas es indispensable, como un autor expuso en una pequeña nota que me resultó bastante interesante. Ambas son importantes en cualquier tipo de relación. Es por eso que puedes tener grandes amigos con los que puedes hablar de cualquier tema de una forma apasionante, o puedes rodearte de personas donde las interacciones superficiales son lo único que existe. Es así que puedes estar con la persona adecuada para ti y compartir mil y una experiencias, o puedes estar encerrado en una prisión de cristal, que a la menor provocación terminará por reventar. Simplemente no concibo la idea de odiar a alguien con quien compartí valiosos momentos de mi vida, buenos y malos. Hay que aceptar que las cosas tomaron rumbos distintos, lo que era entonces a lo que es ahora, y eso está perfectamente bien. Nadie tiene absoluta certeza de lo que el mañana nos depara.

Si buscas estar con una pareja, simplemente recuerda tus valores y busca con base en ellos. En caso de que estés a la espera de que llegue la persona ideal de un momento a otro, la guerrera o el guerrero de armadura reluciente, te tengo malas noticias…

Como las buenas cosas, tener una relación sana toma esfuerzo, así que dedica el tiempo y cuidado que merece, si así lo deseas: una relación que sea un complemento y no para completarte. Aunque en ocasiones requiere sacrificios, recuerda buscar siempre el balance entre pasar tu tiempo con alguien más y contigo mismo. Ambas partes son igual de importantes.

Y bien, ya sea que hayas pasado este día por tu cuenta, en compañía de tu pareja, o de tus amigos, no olvides que es muy importante cuidar y cultivar este precioso sentimiento día tras día. Hay que comprender que, incluso si hay un "fin" en la historia, no hay que temer por lo que el futuro aguarda, sino valorar y apreciar cada momento de cada relación, con un apoyo mutuo, luchando contra las adversidades juntos, y por supuesto, disfrutando y compartiendo los buenos momentos que lleguen.

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