Leyendo 'Santa Niña sin cabeza y otros once cuentos'

Leyendo 'Santa Niña sin cabeza y otros once cuentos'

La primer antología de Jessica Robles Calderón presenta una variedad de cuentos donde la realidad se envuelve con un manto insólito, trayendo a la vida obras nacidas de su imaginación, su experiencia y su corazón. Te invitamos a conocer nuestra experiencia con este libro.
14 de Diciembre, 2017 | Por Néstor García


Las creaciones nacidas a partir de una motivación sincera, del deseo de un creador por compartir su trabajo, me parecen fascinantes. Brindan una perspectiva más personal de su visión, ya que en ellas, imprimen sus pensamientos, filosofía, ideas y una infinidad de elementos intangibles que buscan compartir con un público que en ocasiones se está construyendo así mismo, y en ocasiones, está fuertemente forjado. Cumplir con sus propias expectativas le otorga a estos trabajos una libertad palpable. Así fue mi experiencia con este pequeño gran libro, 'Santa Niña sin cabeza y otros once cuentos'.

Comenzaré por decir que tengo el honor de conocer a Jessica desde hace algunos años; sabía de primera mano que ella es bastante apasionada por la escritura, así que una vez pude leer el título de su antología, pensé que su contenido sería algo fuera de lo común. El simple título le brindaba a la ilustración de portada (realizada por Oswaldo Robles Calderón) un significado mucho más lúgubre de inmediato. Entonces, comencé a leer la sinopsis:

Al adquirir este libro, usted podrá tener una guía sobre cómo elegir un buen pantalón para dama, tomar un recorrido por el último poblado del mundo, los mejores consejos para mezclar amor y dinero, y saber si una persona puede vivir sin su cabeza. "Santa Niña sin Cabeza y otros once cuentos" es la primera antología de la autora Jessica Robles Calderón, que condensa doce relatos a través de los cuales podrá viajar de la risa a la sorpresa, de lo cotidiano a lo que se vuelve fantástico, y con finales que bien podrían ser exactamente los que usted estaba imaginando, ¿o no?

Una sinópsis muy atractiva e inquietante a la vez. Debido a ciertos gastos, no pude adquirir el libro inmediatamente, pero el pasado mes de noviembre (el día 14 exactamente), mientras iba en algún vagón del metro de esta gran ciudad, recordé que deseaba leerlo. Y así, poco a poco, comencé a leer las aventuras, desventuras, teorías e historias que la escritora había preparado para esta antología (puedes leer un avance dentro del sitio de Amazon). Lo que encontré fue un excelente libro, muy entretenido, y que a la vez, invita a la reflexión gracias al uso de un humor negro bastante acertado.

Jessica logra crear una serie de cuentos que captan la atención del lector desde el primer instante. Las situaciones que desarrolla son bastante inusuales, y varias de estas se llevan a cabo dentro de la Ciudad de México, por lo que me resultaba bastante interesante el poder evocar ciertas escenas en calles, avenidas o eventos que he presenciado a lo largo de mi vida.

Personalmente, los cuentos 'El primer pasaje del día', 'El horror' y 'Santa Niña sin cabeza' son mis favoritos de esta antología, en ese orden. Se crean situaciones de suspenso que poco a poco van aumentando de tensión, desarrollando con calma el siguiente paso, y terminando de una manera inesperada, dentro de un mundo de posibilidades que termina por ser algo difícil de creer, pero para nada, algo imposible de suceder (al menos, en los dos primeros cuentos). Este detalle me dejaba pensando sobre cada pequeño cuento, al terminar de leer.

'El primer pasaje del día' nos presenta en una situación normal, un día cualquiera para un conductor, y que poco a poco se irá tornando en un espiral bastante macabro y sombrío; 'El horror' nos muestra un ejemplo bastante caótico de las consecuencias resultantes de una acción que podemos cometer en un día cualquiera, cambiando así progresivamente la vida de un repartidor; y 'Santa Niña sin cabeza' nos permite dar un breve vistazo al fanatismo religioso, y los ¿milagros? que ciertas personas encuentran en eventos que, para las personas más cercanas, pueden ser algunos de los momentos más devastadores y dolorosos de la vida, involucrando a personas muy queridas, como lo es la familia misma.

Quiero hacer también una mención especial, con respecto al par de narraciones nacidas a partir de sus experiencias de vida. Están envueltas de una sinceridad sin adornos, y con esto, logra crear una conexión personal con el lector. La autora relata estas situaciones de una manera que te permite conocer un breve destello de ella, tal cual estuvieses en una charla, y sabiendo que puede hablar con completa sinceridad con nosotros. Siempre se agradece esta honestidad en todas las obras, y en esta ocasión, fue una sorpresa bastante agradable.

El libro es ligero y fácil de seguir, por lo que podrías leerlo en su totalidad en una sola tarde; me tomé un par de días, pues aunque deseaba continuar, en varias ocasiones me detenía a reflexionar sobre lo que había leído, y el ingenioso final que había presenciado. Me gusta apoyar las creaciones independientes nacidas de una pasión real, donde es notorio un trabajo bien hecho y más aún, abierto a críticas y comentarios (como Jessica me lo hizo saber en su momento); esta grandiosa antología es una recomendación total, y espero tengas la oportunidad de leer esta obra muy pronto. Tu apoyo y divulgación siempre son totalmente agradecidos, ya que permitirán continuar fomentando la creación de más obras como esta, con este nivel de calidad.

Mil gracias por compartir tu trabajo Jessica, y nuevamente, muchas felicidades por esta primera antología de tus obras. Esperaré por la próxima oportunidad de conocer más de este particular y curioso universo que has creado.

Los comentarios